Diálogo Interreligioso

 

“El diálogo interreligioso no es una estrategia para sobrevivir en tiempos de forzada pluralidad, sino que se trata de una actitud existencial que implica a toda la persona, lo abarca todo e incluye los más diversos ámbitos.  El diálogo interreligioso es en sí mismo, una experiencia religiosa y una llamada a la conversión. Conlleva obligarse a sí mismo a estar dispuesto a cambiar de punto de vista, de comportamiento e incluso de convicción, lo cual significa una lucha contra uno mismo. No se trata de una dialéctica donde la batalla verbal pretende vencer o convencer al contrario, sino de crecer conjuntamente a través de una palabra compartida, escuchada y profundizada gracias al intercambio de seres humanos en busca del Absoluto y de mayor humanidad. Cada grado de ascenso en el diálogo es conquistado y compartido paso a paso, escalón por escalón”.

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“Se trata de impulsar una nueva conciencia sin ego donde las identidades no estén bloqueadas ni blindadas sino que sean relacionales atentas a dejar espacio al otro”.

“Sólo desde esta disposición podremos llegar  a comprender otros caminos que también conducen al Misterio o, al menos, vislumbrar desde qué profundidad nos hablan. No tenemos acceso a ellos desde fuera sino que tenemos que ser recibidos…” (1)

“El cambio cultural y civilizatorio que estamos viviendo en todos los ámbitos es tan radical que no permite darnos cuenta de lo que supone para la evolución del planeta y de nuestra especie. Nos falta perspectiva para percibir lo que está pasando…” (2)

“Después de un siglo de ideologías férreas que negaban lo Invisible y de décadas de teología sobre la muerte de Dios, nos hallamos ante un nuevo paradigma en el que el resurgimiento de lo espiritual ha confluido con la pluralidad cultural y religiosa, dando pie a un extraño magma de corrientes de Oriente y de pretéritas tradiciones olvidadas de Occidente y de otros lugares del planeta, fenómeno que algunos pensadores han calificado de retorno de lo sagrado…El reto consiste en que este resurgimiento integre las aportaciones de las generaciones precedentes, tanto de las más antiguas que pertenecieron a la primera inocencia como de las más recientes que aportaron una actitud crítica respecto a las religiones. De aquí que se pueda esperar un tiempo nuevo en el que visiones que hasta el presente han competido entre sí descubran que se necesitan mutuamente…” (3)

huasteca

“Estos atisbos de síntesis se producen como resultado del encuentro de las diversas tradiciones religiosas y cosmovisiones de la humanidad. Ello hace que ya no sea posible pensar a Dios, al hombre y al mundo a partir de un único modelo. En estos tiempos complejos necesitamos recurrir al bagaje de las diferentes sabidurías y corrientes espirituales para avanzar juntos como seres humanos y crecer en conciencia planetaria. No importa tanto identificar las denominaciones de origen cuanto poner en común toda esa riqueza para que conspiremos juntos y respondamos con profundidad y lucidez a los retos que tenemos planteados. Ya no es posible comprendernos aisladamente”.

“Alcanzar esta síntesis no es una tarea fácil, porque no se establece en el mismo plano que sus antinomias, sino en un ámbito de mayor profundidad donde cada una de ellas es convocada más allá de sí misma. Solo es posible acceder a un nuevo nivel de conciencia a través de la depuración que produce el paso por el despojo, de modo que los elementos anteriores sean integrados en un plano superior. Esto requiere un exigente trabajo de apertura que no solo implica la asunción de lo diferente, sino que supone transitar desde el territorio conocido hacia una profundidad que se abre ante nosotros y que todavía está por alcanzar en otro plano de conciencia”.

 

“Mientras no sea así, podemos pasar décadas, siglos, milenios, empecinados en defender nuestra visión del mundo oponiéndola a la de los demás…” (4)

“El diferente ya no puede ser un enemigo al cual atacar o del cual defendernos encarnizadamente, ni tampoco puede sernos indiferente, sino la ocasión de recibirlo como portador de un ángulo de realidad que complementa el propio. Estamos llamados a desvelar conjuntamente el misterio de lo real en todos los ámbitos. Urge una transparentación de la mirada y una apertura de la mente-corazón que permita que las cosas desvelen su última profundidad, el secreto de su interioridad que hace a todas las cosas sagradas, porque sagrado es el fondo del que emergen”… El encuentro de las religiones, con todo lo que conmueve y posibilita, apenas ha comenzado. Estamos solo en sus inicios y se trata de una lenta transformación, como milenarias son las raíces de las grandes tradiciones”.

“Comparto pensamientos, convicciones e intuiciones que reflejan el proceso de deconstrucción y de reconstrucción en el que se encuentran actualmente las religiones y las diversas manifestaciones del hecho religioso, proceso que no solo afecta a los creyentes ordinarios sino también a todos los que buscan la dimensión trascendente más allá de los caminos espirituales. Es mucho lo que está en juego: que perviva lo mejor de estas tradiciones y ayuden con su sabiduría al momento presente a dar un paso adelante hacia un nuevo estado de conciencia, o que su legado quede recluido en las trastiendas de cada tradición para nutrir solo el instinto identitario de un grupo determinado”. (5)

“Las religiones del mundo son expresiones de la apertura humana hacia Dios. Son signos de la presencia de Dios en el mundo. Toda religión es única y mediante esta unicidad las religiones se enriquecen mutuamente. En su especificidad manifiestan rostros diferentes del inagotable Misterio supremo. En su diversidad nos permiten experimentar de una manera más profunda la riqueza del Uno. Cuando las religiones se encuentran en el diálogo forman una comunidad en la que las diferencias se convierten en complementariedad y las divergencias se transforman en indicación de comunión”. (6)

“Nuestras religiones son como espejos: basta con disponerlos sabiamente uno frente al otro para multiplicar sus facetas e imágenes. Las religiones, como las culturas, esconden revelando y revelan todo ocultando”. (7)

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Texto: Javier Melloni, S. J. ( 2011). Hacia un Tiempo de Síntesis. España: Ed. Fragmenta.
(1) Idem, p. 62-63
(2) Idem, p. 21
(3) Idem, p. 14
(4) Idem, p. 15
(5) Idem, p. 16
(6) Idem, Asociación Teológica India, p. 63)
(7) Idem, Abdelwahab Bouhdiba, p. 63).

Temas relacionados:

Reflexión de Javier Melloni sobre los diversos pozos de la misma agua:
http://www.redescristianas.net/2012/03/17/espiritualidad-para-una-sociedad-pluralxavier-melloni/

Entrevista a Javier Melloni sobre  la riqueza Oriente-Occidente en:
http://www.periodistadigital.com/religion/vida-religiosa/2011/12/20/javier-melloni-iglesia-religion-papa-mistica-foro-cristianos-madrid-jesuita.shtml

Diálogo entre religión y ciencia entre Ramón Nogués y Javier Melloni:
http://www.fragmenta.cat/el-ciervo-desembre-2007_4755.pdf